Desde la Torre de la Horadada por el sur a El Palmar en Denia por el norte, la provincia de Alicante tuvo 37 torres de vigía y defensa. Quince se han perdido para siempre. Del resto, unas se conservan en buen estado, otras están deterioradas y de seis sólo queda su base.
Estas torres de vigía y defensa se empezaron a construir desde época del Imperio Romano en las costas de sus dominios, en las costas de la Península Ibérica. Es durante la Baja Edad Media cuando se construyen la mayor parte de estas torres. En el siglo XVI el rey Felipe II refuerza la defensa de toda la costa mediterránea de España con castillos y torres vigía. Para otear el horizonte del mar y avisar de ataques enemigos y de piratas a las poblaciones de la costa levantina. Suelen estar a una ó dos leguas unas de otras.
Imitando a Pomponio Mela, la costa Mediterránea se dividió en dos senos (también denominado ancón: nudo de codo ó recodo donde se unen dos montes). Separa estos dos senos el Cabo de San Martín. El seno ilicitano (denominado así por el puerto de Illice) se extendía desde el Cabo de San Martín (Jávea) hasta el de Palos (Cartagena). El seno sucronense (nombre tomado por el río Sucrón ó Júcar) llegaba hasta Cataluña. Los dos senos lo formaban nueve partidos, según descripción de Escolano y Perales en su “Décadas de la Historia”. El tercer partido es el que correspondía a Alicante a partir de la torre vigía de Agua Amarga (ya no existe) a una legua del castillo de Alicante. Desde este a otra legua, la torre del Cabo de Alcobra (actual Faro de la Huerta). De aquí a una legua muy grande la torre de La Isleta. De esta a la del río Aguas y Peñas Blancas, a media legua. De la torre del río de Aguas está a una legua la del Giraley, también llamada Charco. Aquí se acaba el partido de Alicante y comienza el de Villajoyosa.
Dentro de los bienes inmuebles, que cuentan con mayor protección, dentro del término municipal de Villajoyosa, tengo que mencionar necesariamente la Torre del Charco, un elemento defensivo-militar que se construyó para la vigilancia de las costas en tiempos de piratas y corsarios.
Se trata de un torreón de planta circular que fue levantado bajo las directrices del Duque de Maqueda, en una época convulsa de piratas y corsarios como Jair ed-din Barbarroja, Dragut o Salah Rais. Desde ella se podía avisar la llegada de corsarios con humaredas por el día u hogueras por la noche a las torres vecinas y a la población local.
De forma troncocónica y con un diámetro de siete metros cuenta con una sola cámara encima de un zócalo macizo. Este fabricado, como la mayoría de las torres, de mampostería de piedra dispuesta en sentido horizontal acabado mediante un enlucido de cal y arena; salvo por la puerta de entrada que es de piedra de sillería. La entrada se halla a unos 6 metros sobre la base, mientras que en la parte superior se conservan tres troneras. Le falta la cubierta y las cuatro ladroneras que se han perdido.
Está ubicada en un promontorio costero de 31 metros sobre el nivel del mar, desde donde puede contemplarse, por el sur, el cabo de Santa Pola y Benidorm hacia el norte, con puntos intermedios, como Villajoyosa, San Juan, Alicante, Campello. Actualmente llama la atención por su abandono en mitad de construcciones recientes y otras más antiguas. Fue declarado Bien de Interés Cultural y publicado en el BOP, en el 2004, sin embargo, todavía no se ha realizado ningún intento de restauración.
La torre del Aguiló se alza sobre un acantilado de empinado acceso situado junto a la urbanización Cales y Atalayes, en el municipio de Vila Joiosa, en la comarca de La Marina Baixa de la provincia de Alicante, muy cerca de los términos municipales de Finestrat y Benidorm.
Se puede llegar a ella por un sendero que sale de la calle Partida de la Cala, en la citada urbanización. Desde la torre hay una excelente vista panorámica de la bahía de Benidorm.
Se trata de una torre prismática de base cuadrada de cuatro metros de lado y ocho de altura. Su base hasta unos tres metros de altura es maciza y se encuentra ataludada, situándose sobre ella la dependencia de los vigilantes, cuadrada, terminada en bóveda circular y con huecos en las cuatro fachadas. En lo alto existió un matacán del que solo quedan dos ménsulas.
La fábrica está realizada en mampostería irregular, siendo más homogénea en la cara exterior. En las esquinas y en el hueco de acceso a la dependencia de los vigilantes se empleó sillarejo. Ha sido restaurada y se conserva en buen estado.
Atalaya, o torre de vigía, construida por el Duque de Maqueda, virrey, a mediados del siglo XVI, para la defensa de la costa del Reino de Valencia.
Su cometido era la vigilancia del mar, frente a posibles incursiones berberiscas. Los siglos XVI y XVII son proclives en ataques piráticos que afectan notablemente a muchos asentamientos costeros de la Marina Alta. Ello conlleva un ambiente de temor y una cierta obsesión por la búsqueda de estrategias dirigidas a contar con unas costas seguras. La historiografía sobre Denia es bien explícita. Las noticias de Marco Antonio Palau o algunos de los contenidos de la biografía de Fray Pedro Esteve, de Cristóbal Mercader, son especialmente elocuentes de estos episodios, así como de la respuesta de la ciudad frente a esta realidad.
Erigida en tiempos del Rey Carlos I, en los años 1553 y 1554, pertenece a la primera generación de obras de defensa del litoral, tal como la Torre del Palmer o de l’Almadrava. Estas torres se comunicaban entre ellas, en muchos de los casos, visualmente, aunque utilizaban otros medios como señales con espejos, fuego, etc. Disponían de guardias que se encargaban tanto de la custodia de la misma y de la artillería que contenían, como de eventuales traslados a otras torres o ciudadelas urbanas próximas para alertar de cualquier eventualidad. Éstos pertenecían al cuerpo de Gent de Guarda de la Costa Marítima del Regne de València, a cargo de la Generalitat.
Su emplazamiento permitía el control de un amplio segmento de la costa. A sus pies estaba el aiguadolç; un manantial de agua dulce con surgéncias dentro del mar. La denominación de torre del Gerro responde a su forma de gerro, o jarro.
Tres cuerpos; uno inferior macizo, en talud, y tres salas abovedadas superpuestas. Puerta de acceso en
segundo cuerpo, a la cual se accedía mediante escalera móvil. Coronamiento con dos matacanes. La torre presenta, en el frente marítimo, escudo con emblema del Reino de Valencia, cuatro barras y corona real, sobre el águila bicéfala de los Austrias. Debajo las armas del Duque de Maqueda.
La torre se levanta altiva sobre el contundente acantilado de la costa de les Rotes, cerca ya del promontorio del Cap de Sant Antoni. A 132 metros sobre el nivel del mar, está enclavada en los límites del Parque Natural del Montgó. Se accede por el camí de la Torre del Gerro, que deriva de la Carretera de les Rotes. Bien patrimonial de destacado valor histórico y cultural, con un destacado entorno natural y paisajístico.
Texto: Josep A. Gisbert Santonja Sant Lluch, 2008.
La torre de Cope se encuentra situada en el término municipal de Águilas, al norte del cabo del que recibió el nombre y a pocos metros de la orilla del mar.
Se puede acceder a esta fortificación a partir del núcleo urbano de Águilas, desde donde parte una carretera comarcal que conduce hacia Calabardina. Tras atravesar las urbanizaciones existentes en esta playa, la carretera continúa hacia el sector septentrional de cabo Cope, donde se encuentra la torre.
Se trata de una edificación levantada a lo largo del siglo XVI, que muestra el interés del concejo de Lorca por ejercer un control decisivo sobre sus espacios costeros, asolados frecuentemente por corsarios norteafricanos de origen musulmán, quienes capturaban a pescadores y pastores que frecuentaban el litoral por aquellas fechas.
Su ajetreada historia le dio por fin un aspecto singular. Pasó de una simple torre en origen a un pequeño fortín en la segunda mitad del siglo XVII.
La restauración realizada a finales del siglo XX respetó esta última fisonomía, constituyendo una de las primeras intervenciones en el patrimonio histórico militar situado en la costa que emprendió la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
Este singular elemento defensivo de la costa murciana se encuentra catalogado como Bien de Interés Cultural por la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español.
Queda situada en la zona sur del Cabo Roig que le da nombre; en un cerro rocoso y en la cota de 20 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra emplazada junto a la vía pública sin denominación oficial.
Es una construcción cilíndrica, con la superficie exterior ligeramente inclinada; presenta talud en la base hasta la altura de tres metros. Su diámetro es de once o doce metros, siendo su altura de unos dieciocho metros. La fábrica es de mampostería, hoy revocada de mortero de cemento y pintado de blanco.
La entrada se encuentra situada a la altura superior de tres metros. Se trata de un hueco de escaso tamaño dispuesto en la generatriz más interior respecto a la línea de costa. Conserva los huecos originales, todos recercados por sillares que configuran los
bordes.
Carece de remate significativo, siendo hoy una línea continua. La restauración llevada a término con la adición de una capa de cal blanca, supone una alteración sustancial con respecto a las características tipologías de estas torres.
Se desconoce la época en la que pudo ser construida, pero se puede considerar datarla en el siglo XVI.
La Torre de la Punta de la Horadada es una torre de defensa costera datada en el siglo XVI.
Se encuentra la localidad de Torre de la Horadada, pedanía dependiente del término municipal de Pilar de la Horadada, en la provincia de Alicante. La torre se levanta sobre un terreno saliente y elevado sobre el nivel del mar entre la playa del Conde y la playa del Puerto.
Historia
La Torre Vigía señalaba el límite sur tradicional del Reino de Valencia y pertenecía al sistema de vigilancia costera de Felipe II frente a las incursiones berberiscas. Fue construida en el año 1591 por el arquitecto Cristobal Antonelli sobre otra torre anterior. Durante el siglo XIX fue utilizada para hacer señales con el telégrafo óptico.
Está situada sobre un promontorio y en su entorno creció la aldea. Su aspecto es similar a otras de esta época, troncocónica, pero con construcciones añadidas en 1905.
Descripción y características de la torre vigía
Es una torre vigía de base troncocónica, enlucida y almenada, de planta circular, de tres metros de diámetro en la base que se reduce a diez u once en la coronación. La altura se aproxima a los veinte metros. Las fábricas constructivas son de mampostería, en la actualidad revocadas de mortero. Distintas restauraciones han supuesto la creación de huecos de gran tamaño recercados de ladrillo. Se trata de actuaciones que desvirtúan la morfología original de los vanos.
Consta de tres plantas y cubierta plana. Su remate presenta almenas de realización moderna. El desconocimiento del interior y las reformas efectuadas en los huecos impide situar la posición original del acceso. Sobre los huecos situados en la generatriz opuesta al mar existe un escudo con águila bicéfala.
Actualmente está rematada por un friso corrido de arquerías ciegas en hormigón. Decorada con losas de azulejo azul en su parte inferior, imitando los canes de sillería que formaría la corsera que probablemente existiría anteriormente.
Aunque construida aislada, hoy presenta adosada una edificación que sirve de vivienda, extendiéndose a la misma torre el uso residencial. Pertenece a los descendientes del Conde de Roche y no es visitable. Se encuentra adosada a una vivienda particular, y su estado de conservación es bueno, aunque ha sufrido algunas modificaciones.
Existen diferentes interpretaciones en cuanto a la procedencia etimológica de su nombre. La más aproximada es la que asocia su nombre al municipio al que pertenece, Pilar de la Horadada. Otra posible versión proviene de la disposición interior de los pisos de la torre, que se comunicaban a través de un agujero –forat, en valenciano- central que atravesaba la torre -torre foradada- de arriba abajo.
Una última versión nos habla de una leyenda local según la cual uno de los piratas que frecuentaban las costas levantinas fue apresado en aquella torre y que su mano fue horadada con un hierro incandescente, atravesándole la mano, y dando con ello nombre a la zona: La Torre de la mano Horadada, que más tarde evolucionó a "La Torre de la Horadada", nombre actual.
La imagen de la torre vigía es el logotipo visible de una marca de patatas fritas conocidas en la zona de la Vega Baja Alicantina y Murcia y de nombre homónimo.
Bibliografía
MENENDEZ FUEYO, José Luis. Centinelas de la costa : torres de defensa y de la huerta de Alicante. Alicante, Museo Arqueológico, 1997. PP: [32]
Se encuentra en el municipio de Santa Pola, a la entrada de una gola que da acceso a la albufera del parque natural de las Salinas, por ese motivo también es conocida como la torre de las Salinas. Otro nombre utilizado es la torre de la albufera.
Se trata de una torre de planta cuadrada realizada con materiales de mampostería con unos sillares reforzando sus esquinas.
Su estado de conservación ha sido ruinoso hasta su reciente restauración por la empresa La Almaina. Se encuentra protegida por el Decreto-ley de 22 de abril de 1949, de un modo genérico y por la ley 16/1985 sobre el Patrimonio histórico español.
Se construye en 1552 en el marco del sistema de torres de vigilancia costeras implantado por Felipe II para la defensa de la costa levantina. En este caso se trataría de la defensa de Elche, ocupando un lugar intermedio entre el castillo de Santa Pola y la torre defensiva del Pinet. Su función era establecer una buena comunicación entre ambas en caso de ataque turco o berberisco. Dispone de comunicación visual con la torre de Escaletes.
La torre del moro o torre del Cabo Cervera se encuentra en lo alto del cabo del mismo nombre, dentro del término municipal de Torrevieja, a unos 300 metros de la línea de costa.
Dispuesta allí para avistar embarcaciones que intentaran un desembarco en la larga playa que, hacia el norte, llega hasta la desembocadura del río Segura. Se puede comprobar la existencia de un núcleo de fábrica de mampostería irregular, rodeado de otra hoja de las mismas características constructivas, disponiéndose entre ambos una escalera de peldaños a escasa altura que permite el acceso a la parte más alta, a unos cuatro metros sobre el nivel del terreno.
En la actualidad se aprecia que sobre aquellas ruinas se ha rehecho una torre de nueva fábrica con acceso en escalera adosada e la cara externa, puerta de gran dimensión situada en la parte que mira al mar, escudo de la población de Torrevieja situado sobre el dintel, remate con almenas, construcción de mampostería irregular. Una placa situada en el muro contiguo tiene la siguiente leyenda:
"Reconstruida siendo alcalde D. Pedro A. Hernández Mateo. Aparejador D. Eusebio Gómez Jover.1994"
Resulta manifiesta que la actuación ha distorsionado la ruina arquitectónica existente, al tiempo que tampoco atiende las características arquitectónicas que son representativas de estas torres. De esta torre se tienen noticias en el inventario de Patrimonio Arquitectónico de Interés Histórico Artístico que en el año 1979 realizó el Ministerio de Cultura. También el libro del que es autor Francisco G. Seijo en la página 25 se encuentra fotografiada dicha torre.
En estas dos publicaciones la torre era de planta circular, de morfología troncocónica. De ella únicamente se conservaban dos pisos manteniéndose su acceso (no el original) en altura, al que se accede desde un patín corrido con una altura de 1,75 metros, adosada al edificio muy posiblemente en el siglo pasado y construida en mampostería. Con la restauración la concepción original se ha modificado sustancialmente.
El éxito de los cortometrajes de Disney o Warner Bros. durante los años
30 provocaron un interés global por la animación que se contagió rápidamente al resto de compañías cinematográficas, especialmente en
Hollywood. A partir de entonces, el mundo vería nacer a estrellas tan
carismáticas e irrepetibles como El pájaro loco, Super Ratón, Tom y Jerry o La
Pantera Rosa.
A mediados de la década de los
años 30 todos los grandes estudios cinematográficos tenían su filial de
producciones animadas donde competían por reclutar a los mejores dibujantes y
animadores del momento. Universal y Metro-Goldwing-Meyer fueron las compañías que,
siguiendo de cerca a Disney y Warner, más éxito tuvieron con sus cortometrajes,
pero no fueron las únicas.
Para 1940, tan solo en el estado
de California más de cincuenta nuevos estudios de animación fueron abiertos fruto
del gran número de artistas que habían salido de las grandes compañías Hollywood
y que ahora trabajaban como estudios independientes, proveedores o sucursales
de éstas.
En las siguientes décadas grandes
animadores como Fritz Freleng o Chuck Jones abrirían sus propios estudios pero también se darían a conocer
nuevos y talentosos directores como Paul
Terry Walter Lantz o los internacionalmente conocidos Hanna & Barbera.
UNIVERSAL / WALTER LANTZ PRODUCTIONS
Los comienzos de la animación en Universal
nacen de la mano del caricaturista y director Walter Lantz. Gracias a este
reconocido director, el estudio dio vida a uno de los héroes animados más
recordados de la historia del cine como Loquillo, el pájaro loco.
Walter Lantz, fue contratado en 1928 por Universal para continuar y
supervisar la serie ‘Oswald, el conejo
afortunado’, personaje creado por Walt Disney antes de Mickey Mouse y que
la compañía había arrebatado los derechos. Pero el genio de este artista no
sería desaprovechado reproduciendo personajes ajenos y en 1935 se establece
como productor independiente, suministrando animaciones a Universal en vez de
solo supervisar el departamento de animación.
Andy Panda fue el primer
personaje de Lantz en obtener éxito, un osito antropomorfo creado en 1939 junto
al dibujante Alex Lovy. Pero su personaje más recordado sería producido a
continuación.
El pájaro loco
Un año después, Lantz se
encontraba en plena luna de miel cuando un pájaro carpintero cabecirrojo
(Melanerpes erythrocephalus) comenzó a golpear el techo de su habitación. Tras
varios intentos por hacer callar al ruidoso animal y ante la cómica situación,
su mujer le sugirió utilizar al pájaro como inspiración para un nuevo personaje.
Y así fue, el 25 de noviembre de 1940, Loquillo hacía su primera aparición en
el cortometraje de Andy Panda ‘Knock knock’ (1940).
El Pájaro loco, Loquillo, Woody Woodpecker, Pichiarello, Pica-Pou…
su nombre se ha traducido a multitud de idiomas y su imagen se ha ido
modificando con el paso de los años, pero lo que ha sido inalterable es su
inconfundible risa, posiblemente la más famosa de los dibujos animados y su
manera de actuar ante la cámara siempre rápida, imprevisible y extremadamente
divertida.
La personalidad de Loquillo era
decididamente alocada y desinhibida, sello que le dio una fama durante los años
40 comparable a la de Bugs Bunny o Mickey Mouse; pero al igual que ellos, sus
locuras se fueron moderando a partir de la década de 1950 cuando empezaron a aparecer
en televisión y sus directores debían cumplir las normas de protección a los
menores. Por ello, las manifestaciones o insinuaciones de violencia, tabaco,
alcohol o sexo desaparecieron casi por completo.
Walter Lantz mantuvo la
popularidad de Loquillo a través del ‘El
show del pájaro loco’ (1941), una serie estructurada en bloques donde éste
era la estrella principal y a la que se fueron sumando nuevos personajes como
el pingüino Chilly Willy, resultado del breve paso de Tex Avery por el estudio,
o Pablo Morsa. Desde entonces ha protagonizado 197 cortometrajes y 350
apariciones en películas de animación, una carrera que le ha valido ser
considerado ‘el más políticamente
incorrecto y audaz de su tiempo’, y por esa misma razón, una estrella en el
paseo de la fama de Hollywood.
En 1978, La Academia otorgó a
Walter Lantz un Oscar Honorífico por su contribución al cine animado y por el
Pájaro Loco, el cual no quiso faltar a la cita.
TERRYTOONS
Si el Pájaro Loco fue una de las
estrellas indiscutibles de los 40 fue sin duda por méritos propios y no sería
por la falta de competencia que en aquellos años existía en la industria del
cine animado. Fue la década en la que
Disney estrenaría sus películas más importantes y Warner Bros. creaba el icono
de Looney Tunes Bugs Bunny. Con la llegada de la televisión, la rivalidad por
la audiencia infantil se convirtió en una auténtica batalla de ingenio y
creatividad entre estudios de costa a costa en Estados Unidos.
Otro de los héroes más
importantes de los años 40 fue Super
Ratón, la estrella de los estudios Terrytoons.
Terrytoons fue un estudio de animación fundado por Paul Terry en
New Rochelle, Nueva York, activo entre 1928 y 1968 y único proveedor de la
compañía 20th Century Fox. Sus personajes más populares fueron las urracas
parlanchinas Tuco y Tico o el pato Dinky pero por encima de todos, Super Ratón.
Super Ratón
Super Ratón (Mighty Mouse) fue un
dibujo animado creado por Terrytoons como una parodia infantil de Superman, el
superhéroe más famoso inventado pocos años antes. Apareció por primera vez en 1940
en el cortometraje ‘El ratón del mañana’ (The Mouse of Tomorrow, 1940) y su
popularidad lo convirtió en un icono cultural cuando Paul Terry vendió los
archivos de Terrytoons a la televisión. Sus dibujos se convirtieron desde
entonces en un ingrediente básico de la programación infantil desde los años
cincuenta a los ochenta en televisión.
Los cuarenta fueron una década marcada
también por el ambiente bélico de la Segunda Guerra Mundial y el recurso
propagandístico que Estados Unidos hizo del cine. De manera que, como el resto
de dibujos de la época, la serie transmitía los valores educativos de la
América más patriota a través de sus protagonistas. En este caso, se trataba de
un ratón que combatía las injusticias del mundo gracias a los super poderes que
le conferían una alimentación ultra rigurosa. (Nada menos). Su frase ‘¡No
olviden vitaminarse y supermineralizarse!’ provoca todavía sonrisas en más de
una generación.
Pese al éxito de Super Ratón y la
cantidad de cortometrajes producidos, durante gran parte de su historia
Terrytoons fue considerado como uno de los estudios de peor calidad del mercado,
con los presupuestos más bajos y uno de los últimos en adaptarse a las nuevas tecnologías. Con todo ello,
Terrytoons fue nominado tres veces para el Oscar al mejor cortometraje animado.
¡No se vayan todavía aún hay más!
METRO-GOLDWING-MEYER
El estudio de animación de
Metro-Goldwing-Meyer permaneció activo desde 1937 hasta 1957 y durante ese
tiempo supo sacar lo mejor de cada artista que dirigió su departamento,
procediera de otras compañías, como el caso de Tex Avery, o propios como William
Hanna y Joseph Barbera. La compañía presidida entonces por Fred Quimby, produjo
alguno de los dibujos animados más populares del momento, incluyendo el sabueso
Droopy (1943) o el oso Barney (1941), pero sobretodo los inolvidables Tom &
Jerry (1939).
Antes de formar su propio estudio
de dibujos animados, MGM distribuyó el trabajo del productor de animación
independiente Ub Iwerks desde 1930 a 1934 y más tarde la serie Happy Harmonies
de Hugh Harman y Rudolf Ising desde 1934 a 1938, cuyas producciones formaron parte
del estudio.
Tras un comienzo débil, el
estudio consiguió despegar en 1940 gracias al corto de Hugh Harman ‘The Milky
Way’ (1940), el cual se convirtió en la primera caricatura no-Disney en ganar el Óscar al mejor cortometraje animado.
Metro-Goldwing-Meyer fue considerado
desde entonces como uno de los grandes estudios de animación, nutrido con una
lista de talentos obtenida gracias al éxodo de animadores que se produjo en Warner
y Disney tras la organización sindical y la huelga de trabajadores de 1941. Uno
de estos animadores fue Tex Avery que tras desavenencias con Warner recaló en
el nuevo estudio en 1942 siendo uno de los directores estrella del momento y
donde obtuvo sus picos más creativos.
Su primer corto para la Metro fue
‘The Blitz Wolf’ (1940), una bélica parodia de los tres cerditos que fue
nominada a los Premios de la Academia en 1942.
Avery trabajó para MGM más de
diez años y desde un principio su estilo de acción desenfrenada marcó los
nuevos personajes que crearía a continuación como el sabueso Droopy, un perro
calmado de movimientos impredecibles, Lobo McLobo que protagonizó alguno de sus
cortos más arriesgados y su última aportación a los estudios y casi al género
animado, la ardilla Screwball.
En 1955 Fred Quimby daría el
relevo a la pareja de animadores más reconocidos de las siguientes décadas,
William Hanna & Joseph Barbera, quienes había creado algunos años antes al ratón y el
gato más famosos de la televisión, Tom y Jerry.
Tom & Jerry
Tom y Jerry son unos de los
dibujos animados que mejor han resistido al paso del tiempo. La serie animada fue
la más longeva de la Metro-Goldwing-Meyer con 128 episodios y también la más
premiada, acumulando 14 nominaciones a los Oscar, 8 de ellas ganadoras.
Sus creadores fueron los célebres
William Hanna y Joseph Barbera, director y creador de personajes,
respectivamente, que entonces formaban parte del equipo de trabajo de Hugh
Harman.
Hacia mediados de 1939, Fred
Quimby, dio la posibilidad de dirigir su propio cortometraje a la pareja de
animadores. Tras barajar distintas ideas se decidieron finalmente por un dúo
clásico gato-ratón y a pesar de que a Quimby no le entusiasmaba la propuesta,
Tom y Jerry vieron la luz por primera vez en el corto “Puss Gets The Boot” en
1940.
El cortometraje fue muy bien
recibida por el público y la crítica y tras una inesperada nominación a los
Oscar, Quimby recobró el interés y los nombró nuevos jefes del departamento de
animación cuando Tex Avery dejó los estudios. En este primer cortometraje el
gato se llamaba Jasper y el ratón no tenía nombre; los apelativos de Tom y
Jerry se eligieron más tarde por concurso entre el personal del estudio.
Tanto el diseño de los personajes
como el estilo de la serie varió mucho durante sus 27 años de duración y más
aún a lo largo de su historia global con más de 75 años de en la pantalla.
En 1957 MGM cerró repentinamente
los estudios de animación provocando el despido de toda la plantilla de
artistas, de manera que cuando retomaron la actividad tres años después tuvieron
que recurrir a estudios independientes.
Rembrandt Films, propiedad del
ilustrador Gene Deitch, produjo
desde su estudio en Praga en la República Checa, 13 cortos de Tom & Jerry
durante 1961 y 1962. El resultado no gustó ni a la crítica ni a la compañía que
los consideraron raros y de escasa calidad, posiblemente consecuencia de los
bajos presupuestos y un equipo de trabajo que apenas conocía la serie.
Tras la pobre experiencia europea,
MGM decide probar con un equipo estadounidense y contrata a Sib-Tower 12, la
empresa que el famoso animador de Warner Bros., Chuck Jones había creado recientemente. Con un presupuesto
relativamente alto, Jones realizará 32 cortometrajes más de Tom y Jerry,
imprimiendo a la serie el ritmo y carácter de sus cortometrajes y rediseñando
la imagen de los personajes.
Pese al renovado impulso que
Jones inyectó a la serie y después de cinco años y 37 cortometrajes producidos,
finalmente MGM canceló su contrato con Sib-Tower 12. El futuro de Tom y Jerry
sería reescrito nuevamente por Hanna y Barbera en las siguientes décadas, pero
esta vez bajo su propia compañía de animación.
U.P.A.
Durante ésta época, el último de
los grandes estudios en Estados Unidos fue UPA, la United Productions of
America. La compañía formada en 1941 por animadores procedentes de Disney buscó
seguir intereses más artísticos y personales cuyos resultados sirvieron de
inspiración para muchos estudios desde entonces hasta la actualidad.
Durante ésta época, el último de
los grandes estudios en Estados Unidos fue UPA, la United Productions of
America. La compañía formada en 1941 por animadores procedentes de Disney buscó
seguir intereses más artísticos y personales cuyos resultados sirvieron de
inspiración para muchos estudios desde entonces hasta la actualidad.
UPA consiguió establecerse
gracias a los ingresos que le proporcionaron sus primeros trabajos para el gobierno norteamericano y el contrato
con Columbia Pictures para distribuir sus cortometrajes. Pero al acabar la
guerra, tanto los estudios de animación como el cine de Hollywood en general
sufrió la llamada ‘caza de brujas’ del gobierno, una persecución política
contra el comunismo que provocó el despido de cientos de trabajadores.
Uno de estos trabajadores fue el
director de UPA John Hubley, considerado por sus empleados como el cerebro del
estudio. De manera que tras su marcha, los
cortometrajes de la empresa comenzaron a carecer de la chispa y la energía que
éste había introducido provocando su posterior declive y cierre definitivo en
1959.
El estilo de UPA fue considerado entonces
como ‘modernista’, libre de todo referente que le anclara al pasado y se caracterizó por el rechazo al realismo predominante
de Disney y la búsqueda de alternativas más creativas y artísticas utilizando
la animación limitada. Estos dibujos evitaban los animales parlantes y la
repetición de persecuciones infinitas, centrando sus tramas en situaciones
cotidianas sobre personajes humanos, como Mr. Magoo, su personaje más recordado.
Los estudios UPA pudieron no ser suficientemente
valorados en Estados Unidos y no obtuvieron el reconocimiento de una crítica
que ponían sus elogios en productos más comerciales. Sin embargo, en Europa
tuvieron una mejor acogida y su visión vanguardista comulgaba desde un principio
con la animación marcadamente europea que se llevaba produciendo en la Unión
Soviética desde la Segunda Guerra Mundial y que sirvió también de inspiración
para muchos artistas del viejo continente.
DEPATIE / FRELENG ENTERPRISES
En 1963, el oscarizado director de
Hollywood Blake Edwards encargó al maestro Fritz Freleng que creara un
personaje para los títulos iniciales de su próxima película; el diseño tan sólo
requería de tres cosas: que fuese divertido, mudo… y de color rosa. El
resultado fue uno de los dibujos animados más divertidos de la historia del
cine, nacido de la asociación entre los estudios DePatie y Freleng Enterprises.
Un éxito intergeneracional con una banda sonora inconfundible obra de Henry
Mancini.
La pantera rosa
La Pantera Rosa es un personaje
creado por el director Fritz Freleng y el dibujante Hawley Pratt cuya idea fue
concebida sin más ambición que la de ser la introducción a un largometraje. Sin
embargo, su protagonista llamó tanto la atención entre la audiencia que antes
de un mes ya era portada de la revista Times y su éxito y popularidad desembocó
en la serie de animación con más de 100 episodios emitidos que hoy todos
conocemos.
Puede ser definido como un felino
antropomorfo con actitudes de un gentleman británico elegante y sofisticado, con
la particularidad de ser de color rosa y aparentemente mudo. Es un personaje
bastante metódico, con una capacidad intelectual elevada y un toque cómico muy
singular que evoca por momentos al gran maestro del cine Charles Chaplin.
La serie se mantuvo en antena
hasta 1980 con 15 temporadas y 124 episodios emitidos. A partir de ahí, como
toda estrella animada, tuvo sus series secuela y constantes reposiciones a lo
largo de los años que han mantenido el personaje de la pantera rosa en el
recuerdo de más de cuarenta generaciones.
Entorno Visual de Aprendijaze dedicado al estudio, difusión e investigación de la Historia del Arte. Una visión actual, global y multidisciplinar del arte de todas las épocas y en los cinco continentes.