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jueves, 5 de septiembre de 2019

Pirámide roja | 2582 a.C. | Dashur | Egipto





PIRÁMIDE ROJA

2582 a.C. | Dashur | Egipto





La pirámide roja es la tercera pirámide construida en Egipto y la más grande de la antigua necrópolis de Dashur. Su nombre se debe al color que adquiere al ponerse el sol y se considera la tumba definitiva del faraón Snefru, fundador de la IV Dinastía. Actualmente, su grandeza es eclipsada por las pirámides de Gizeh, construidas después de ella, pero la pirámide roja puede presumir de ser la construcción más grande de su época y la primera pirámide de caras lisas.





La pirámide roja es la tercera pirámide construida en Egipto y la más grande de la antigua necrópolis de Dashur. Su nombre se debe al color que adquiere al ponerse el sol y se considera la tumba definitiva del faraón Snefru, fundador de la IV Dinastía. Actualmente, su grandeza es eclipsada por las pirámides de Gizeh, construidas después de ella, pero la pirámide roja puede presumir de ser la construcción más grande de su época y la primera pirámide de caras lisas.

Dashur es una población egipcia situada a 40 kilómetros al sur de El Cairo en la zona más meridional de Menfis, conocida por acoger los restos de una de las necrópolis reales más antiguas de Egipto. Aquí se construyeron desde hace 4.500 años las tumbas de los faraones de las dinastías IV y XII y de entre todas ellas destaca por su tamaño y conservación la pirámide roja de Dashur, uno de los monumentos más grandes de Egipto.


                                        


La pirámide roja debe su nombre al color que adquieren los bloques de piedra al ponerse el sol, momento en el que la luz tiñe la estructura otorgándole este original tono rojizo. Pero la pirámide roja no siempre fue de este color. Originalmente, sus caras estaban revestidas con bloques lisos de piedra caliza blanca transportados desde  las canteras de Tura. Esta cubierta dotaba al edificio de una luz intensamente brillante, lamentablemente no se ha conservado y solo unos pocos bloques permanecen aún en la base de la pirámide. Durante siglos, dicha piedra caliza fue utilizada para construir otros edificios de manera que lo que hoy contemplamos tan solo es su estructura interior. ¿Cómo de impresionante sería, entonces, la pirámide en su tiempo?

Si consideramos la pirámide acodada, también en Dashur, como un proyecto inconcluso del faraón Snefru, podríamos decir sin miedo a equivocarnos que la pirámide roja es la primera de todas las pirámides egipcias con forma clásica y de caras lisas. Y no solo eso, además su construcción supuso el paso definitivo hacia la pirámide perfecta alcanzada por los constructores de Gizeh apenas unas décadas después.




Snofru, el faraón constructor

La pirámide Roja de Dashur es una de las tres pirámides atribuidas a Snofru, primer faraón de la IV dinastía conocido como el gran faraón constructor. Su legado arquitectónico resulta fundamental para comprender la evolución constructiva del antiguo Egipto y la transición producida en la arquitectura funeraria hasta proyectar las pirámides que hoy todos conocemos. Antes de levantar esta gigantesca estructura de piedra, la más grande de su tiempo, Snofru reconstruyó la pirámide de Meidum, iniciada por su padre, y comenzó una nueva pirámide en Dashur, 40 kilómetros más al sur. Ambas pirámides resultaron un intento fallido por concebir su última morada ya que, desde un principio, se evidenciaron imperfecciones en su diseño y deficiencias durante su construcción que obligaron a los arquitectos a suspender los trabajos y abandonar las obras. Ninguno de estos edificios garantizaba la estabilidad de la estructura y sobretodo, la seguridad del cuerpo del faraón. Pero la longeva vida de Snefru, que llegó a gobernar por más de 40 años, le permitió acometer una nueva campaña constructiva que perpetuaría su nombre, glorificaría su imagen y lo más imaportante, aseguraría definitivamente la trascendencia de su cuerpo y su acceso al Duat, el mundo egipcio de los muertos. Esta fue la pirámide roja, la obra arquitectónica más ambiciosa concebida hasta el momento, una pirámide que superaría cualquier tumba real con unas dimensiones nunca antes alcanzadas.

En total, durante el reinado de este faraón se movieron en Egipto más de 3,2 millones de m³ de piedra, lo que equivale a un 20% más que el volumen de piedras utilizado en la construcción de la Gran Pirámide de Giza, de casi 2,6 millones de m³. El volumen pétreo de la pirámide roja solo fue superado por la pirámide de su sucesor, Keops, y por la del hijo de éste, Kefrén. Por tanto, podría decirse que es la tercera gran pirámide de la historia de Egipto y a pesar de todo esto, es poco conocida y muchos ignoran su existencia.


                                        


Una pirámide única de forma única

La pirámide fue construida aproximadamente hacia el año 2582 a.C. Sus dimensiones son de 220 metros de lado por una altura de 104 metros y un angulo de inclinación de 43 grados. Estas proporciones la convierten en una pirámide muy peculiar, ya que la desmesurada longitud de sus lados y su escasa altura para tal magnitud hacen que sus caras formen una pendiente de tan solo 43 grados, casi 10 grados menos que el resto de las pirámides de Egipto.

La primera exploración científica del monumento se debe al egiptólogo John Shae Perring en el año 1839, quien hizo las primeras mediciones y penetró en las cámaras interiores haciéndolas accesibles. Después varios arqueólogos estudiaron y excavaron la zona hasta que en 1980 se realizó un estudio definitivo a cargo del arqueólogo alemán Rainer Stadelmann.


                                        


Interior

La pirámide tiene 3 cámaras interiores, colocadas en serie, a las que se accede a través de un largo y estrecho pasillo semidescendiente de tan solo un metro veinte de altura. El corredor mide unos 67 metros de longitud y atraviesa el núcleo interno de la pirámide desde la entrada, ubicada en la cara norte, hasta la primera de las cámaras reales. Ésta tiene una base rectangular de 8 x 3 metros con un techo en falsa bóveda de 12 metros de altura. Contigua a ella se encuentra la segunda cámara, de idénticas dimensiones, pero con la particularidad de que está desplazada hacia el oeste respecto de la cámara anterior. Este desplazamiento hace que esta cámara se encuentre justo debajo del eje central de la pirámide. A la tercera y última de las cámaras se accede por la parte superior de la pared opuesta de la segunda cámara. Está orientada de este a oeste, al revés que las anteriores que lo están de norte a sur. Mide 4 x 8 metros y su techo, también por aproximación de hiladas, tiene una altura similar.

La pirámide fue profanada varias veces en la antigüedad y no se han encontrado en su interior  rastro alguno del tesoro ni del sarcófago del faraón en ninguna de las habitaciones. En la segunda cámara se encontraron unos restos humanos momificados que fueron atribuidos a Snofru pero tampoco hay estudios concluyentes que lo demuestren.


                                        


Piramidión

Uno de los hallazgos más importantes realizados por el equipo alemán fue el piramidión, es decir la piedra, que estaba colocada en el vértice de la pirámide, el cual a pesar de estar fracturado en varios trozos, pudo ser reconstruido. Fue hecho en una sola pieza de caliza de Tura. Tiene 1,57 metros de base y es el único conocido del Imperio Antiguo. Como curiosidad, la inclinación del piramidión es ligeramente superior a la de la pirámide.





Pirámide acodada | 2614 - 2579 a.C. | Dashur | Egipto





PIRÁMIDE ACODADA

2614 - 2579 a.C. | Dashur | Egipto






La pirámide de Dashur es una de las construcciones antiguas más inusuales del mundo. Se conoce como la pirámide acodada o pirámide romboidal porque a medio camino de la cúspide el ángulo de inclinación cambia drásticamente dándole su aspecto característico. Gracias a ella se rectificaron los cálculos y proporciones que hicieron posible levantar las famosas pirámides de Gizeh.





La pirámide acodada, romboidal o de perfil quebrado situada en Dahshur, al sur de El Cairo, presenta una doble pendiente en cada una de sus caras y no se sabe con certeza cuál es el motivo: ¿se acabó a toda prisa ante la muerte inminente del faraón o el ángulo inicial del edificio acarreó problemas estructurales y se optó por un cambio de planificación? Lo cierto es que es el primero de los ensayos de este faraón por erigir una pirámide de caras lisas que conserva parte de su revestimiento original. En cualquiera de los casos, estas características la convierten en una pirámide única en todo Egipto y  a Snefru en un faraón fundamental para la transición hacia la pirámide definitiva egipcia.


                                        


La pirámide romboidal es la más llamativa de las cuatro pirámides que se construyeron en Dashur. Fue construida en el año 2613 a.C. por el faraón Snefru, padre de Keops y fundador de la IV dinastía. Anteriormente la pirámide de Meidum resultó un intento fallido por erigir una estructura que asegurase su descanso eterno pero este hecho no le hizo desistir y acometió un nuevo proyecto, mucho más ambicioso esta vez en Dashur. Se comenzó a construir con una inclinación de 54 grados, pero a dos tercios aproximadamente de la altura total, se cambió la inclinación por otra más leve de 43. Actualmente, debido al cambio de incllinación, tiene unas dimensiones de 188 metros de lado y 101 metros de altura. Sin embargo si se hubiera mantenido el proyecto inicial, habría llegado a los 138 metros de altura con una base de 156 metros (la base tuvo que ser ampliada tras el cambio de inclinación).


                                          


La teoría más aceptada sobre esta variación defiende que el cambio fue consecuencia de las fracturas producidas en toda la estructura del edificio probablemente por la debilidad del terreno en el que se edificó. Según la hipótesis, los arquitectos intentaron resolver el problema aumentando la base, pero no fue suficiente y optaron por modificar la pendiente. Otra teoría, quizás más sorprendente, plantea una pirámide de ocho caras con un proyecto inicial que incluía ya el cambio de inclinación. La construcción de ambas partes es también diferente; mientras en la parte baja se emplearon bloques colocados en hiladas con una inclinación media de 6° hacia el interior, según la técnica de la III Dinastía, en la parte superior se emplearon bloques de piedra más pequeños dispuestos en hiladas horizontales.

La pirámide era conocida desde la antigüedad y fue explorada varias veces en el siglo XVII pero no sería hasta 1839 cuando el británico John Shae Perring realizó la primera misión arqueológica importante. Durante sus trabajos, se descubrieron dos cámaras interiores y jeroglíficos grabados con el nombre del faraón pero nunca se encontraron los restos del sarcófago. Ambas cámaras están conectadas por un pasaje de 18 metros de longitud, uno de los pasadizos inclinados más largos y difíciles de recorrer de todas las pirámides egipcias.




Primera cámara

Se accede a través de una entrada situada en la cara norte a 12 metros de altura que da paso a un corredor descendente de 80 metros que desemboca en un tramo horizontal de 5 metros de longitud. La cámara funeraria es una sala rectangular de 6 x 5 metros cubierta por una falsa bóveda. En esta estancia se encuentra un pequeño pasaje de 3 metros que finaliza en un pasaje vertical de 15 metros de altura.

Segunda cámara

La entrada se encuentra en la cara oeste de la pirámide, a unos 33 metros de altura. El corredor descendente, de un metro de anchura y otro más de altura es muy similar al que conduce a la primera cámara. Este pasaje tiene un cambio de inclinación a los 28 metros, pasando de los 30 grados iniciales a 24. La cámara se encuentra a unos 4 metros por encima de la base de la pirámide. Las dimensiones son muy similares a las de la primera, 6 x 5 metros con una altura de 16 metros.


                                        



OTRAS IMÁGENES:


                                        


                                        



sábado, 3 de agosto de 2019

Pirámide de Meidum | 2614 - 2579 a.C. | El Fayum | Egipto




PIRÁMIDE DE MEIDUM

2614 - 2579 a. C. | El Fayum | Egipto






A pesar de su actual aspecto ruinoso y forma irregular, la pirámide de Meidum es una de las obras arquitectónicas más importantes en la historia de Egipto. Se considera la primera de las tres pirámides que el faraón Snefru mandó levantar durante la IV dinastía y su construcción fue el comienzo hacia la pirámide perfecta.




El A poca distancia de El Fayum, al sur del delta del Nilo y casi olvidada por el tiempo, una extraña construcción domina el paisaje desértico de Meidum. A primera vista, no tiene forma de pirámide y su aspecto está lejos de la grandiosidad de las construcciones de Guiza. Quizás por ello no se incluye habitualmente en los circuitos turísticos. Estas ruinas, no obstante,  representan un momento crucial en la construcción de pirámides y una parte fundamental de la arquitectura egipcia. Es la pirámide del faraón Snefru, conocida como la falsa pirámide o pirámide derruida porque tan solo conserva parte de su núcleo interno, sin embargo sus caras eran lisas y llegó a medir 90 metros de altura.


                                        


La pirámide de Meidum está situada en un lugar de enterramientos al sur de Sakkara, a unos 100 km de El Cairo. Se conservan restos de la estructura central rodeados de un montículo formado por los escombros del recubrimiento. La importancia de esta pirámide no radica por tanto ni en su aspecto ni en su conservación sino en el momento de su concepción. La de Meidum es una de las tres grandes pirámides construidas durante el reinado de Snefru, primer faraón de la cuarta dinastía, hace aproximadamente 2500 años. Continuando con el sistema constructivo iniciado por Zoser en la III Dinastía  que consistía en la superposición progresiva de mastabas, el faraón Snefru proyectó su morada eterna con un aspecto diferente a la de Sakkara. Debía ser más grande, aún más apuntada, con ocho pisos y no solo eso, además, sus caras serían lisas. Así, la pirámide de Meidum es considerada el auténtico comienzo hacia la pirámide perfecta.


                                        


La pirámide medía 147 metros de lado y 93,50 metros de altura, aunque en su estado actual, mide 65 metro. La entrada está en la cara norte a 20 metros sobre el actual nivel del suelo. Desconocemos hasta el momento si esta gran mole de piedra llegó a terminarse, lo que sí sabemos es que la pirámide se derrumbó en la antigüedad y solamente la parte central de su núcleo interno sigue en pie, dándole un aspecto de torre, algo insólito entre las pirámides egipcias. La pequeña colina sobre la que parece asentarse está formada en realidad por los escombros resultantes de su derrumbe. El recubrimiento de la pirámide se habría deslizado por falta de adherencia de las capas inferiores dejando el núcleo central a la vista. Existe una segunda hipótesis según la cual este deslizamiento de la capa externa nunca tuvo lugar sino que la pirámide está inacabada. Según ésta, los escombros que la rodean no serían más que el desmontaje de las rampas necesarias para su construcción.




En el siglo XV fue descrita por Al-Maqrizi como una «montaña» de cinco niveles en progresiva ruina, manteniendo solo tres niveles cuando la investigó en 1799 la expedición de Napoleón. Durante el siglo XIX fue excavada varias veces por los pioneros arqueólogos Perring y Lepsius pero fue Flinders Petrie quien, años más tarde, en 1881, penetraría por primera vez en la pirámide. Petrie descubrió que tras la entrada el pasaje desciende 57 metros hasta un corredor horizontal, casi bajo el nivel original del suelo, en donde hay dos pequeñas salas que hacen la función de antecámaras. Este pasaje conduce a un pasaje de diez metros por el que se sube hasta la cámara funeraria.


                                         



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