Mickey Mouse, Bugs Bunny, Tom y
Jerry, la Pantera Rosa, Los Picapiedra, Scooby-Doo, David el gnomo,
Bola de Dragón, Los Simpson, las Supernenas… la lista de personajes y series de
animación que afloran en nuestra imaginación cuando recurrimos a los dibujos
animados en cualquier charla o conversación con amigos es inagotable y muy
pocos son los que no reconocerían haber crecido con todos estos nombres.
Por ello, veíamos muy necesario
hacer un recorrido por todos estos héroes de nuestra infancia que tanto se ha
demandado en las redes sociales, pero también quisiéramos por hacer un
reconocimiento por todo esos artistas, animadores y directores que dieron forma
a los que son y fueron los trazos de nuestra niñez y que pocas veces hemos oído
hablar de ellos.
A continuación, os ofrecemos un extenso y detallado monográfico
sobre la historia de los dibujos animados que recoge desde los primeros
comienzos del género en Europa y Estados Unidos hasta las últimas series y
técnicas de animación. Poneos cómodos y
preparaos para un viaje en primera clase hacia lo más profundo de nuestra
infancia.
1. INICIOS DE LA ANIMACIÓN Referentes europeos
2. PIONEROS ESTADOUNIDENSES De Betty Boop a Félix el gato
11. LA ANIMACIÓN PARA ADULTOS De Los Simpsons a Rick y Morty 12. LA ANIMACIÓN EN LA ACTUALIDAD De Hora de Aventuras a Gravity Falls
Comenzar
“Nacido en 1982, hijo de la televisión y los mass media, artistas como Fritz Freleng, Chuck Jones, Genndy Tartakovsky, Iwao Takamoto o Matt Groening casi sin ser consiente de ello, despertaron en mí la pasión por el dibujo y las artes plásticas, influencias que decidieron mi futuro profesional y nutrieron mi carrera de la misma forma que lo hicieran Miguel Ángel, Goya o Velázquez. Con este monográfico pongo en valor la obra de tantos artistas, dibujantes e ilustradores con una imaginación desbordante y un talento desconocidos por los libros de texto y el mundo del arte en general. Desde aquí muchas gracias por todo.”
Editorial
Su humor es francamente mejorable y su animación limitada aburriría a cualquiera en la actualidad pero 'Groovie Goolies' de la productora Filmation es una de mi series favoritas. XD
Walt Disney (1901-1966) es considerado el padre de la animación infantil. Famoso en todo el mundo por fundar en 1923 el imperio Walt Disney Company, de sus estudios han salido personajes tan entrañables como Mickey Mouse, el pato Donald, Bambi, Dumbo, Peter Pan, Pinocho o La Sienita.
Walter Elias Disney nació en
Chicago en 1901 pero fue en Kansas City donde comenzó su carrera artística
animando anuncios para la prensa gráfica. En 1922, con tan solo veinte años,
crea su propia empresa de animación, Laught-O-Gram Films, pero la falta de
financiación le hace echar el cierre y trasladarse a Hollywood, la cuna del
cine, donde ésta vez sí tendrá éxito.
Después de perder los derechos de
su primer personaje, ‘Oswald, el conejo
afortunado’ (1927), Disney buscó junto a su amigo y dibujante Ub Iweks, el
personaje que lo sustituiría y que cambiaría por completo el mundo de la
animación.
Era diciembre de 1928 y el
cortometraje ‘Steamboat Willie’ (1928) suponía el estreno cinematográfico de Mickey Mouse (1928). Allí nació una
estrella que a partir de entonces se convertiría en uno de los personajes más
populares del siglo XX. Este ratón nacido en plena depresión norteamericana es
actualmente, no sólo el máximo emblema de la compañía Disney, también es hoy
uno de los motores en los que se sustenta la economía estadounidense. No
importa el país, el idioma o la edad que tenga cada individuo para reconocer
los tres redondeles o círculos negros sobre un papel, la silueta de Mickey es
inconfundible para cualquiera.
Tras el ratón Mickey vendrían
otros como el ‘Pato Donald’ (1934), ‘Goofy’ (1932) o ‘Pluto’ (1942), personajes
icónicos que conformaban el reparto principal de sus primeros filmes. Estas
apariciones eran habituales en la serie de animación Silly Symphonies (1929-1939), que dio algunos de los cortos
animados más importantes de la historia del cine como ‘´Árboles y flores’
(1932), el primer dibujo animado en color y la primera animación oscarizada.
El éxito de estos cortometrajes
cristalizaría con la realización de la primera película animada, ‘Blancanieves y los 7 enanitos’ (1937).
Considerada por muchos como una obra maestra, la película marca una nueva etapa
en el terreno de la animación por las innovaciones técnicas y artísticas desarrolladas
para esta película.
Fotograma de 'Blancanieves y los siete enanitos' (1937), una obra maestra del cine de animación
A partir de ahí comienza la etapa
de esplendor del estudio, en los 40’s y 50’s, en la que realiza clásicos como
‘Pinocho’ (1940), ’Fantasía‘ (1940),
‘Dumbo’ (1941), ‘Bambi’ (1942), ‘La Cenicienta’ (1950) o ‘La Dama y el
vagabundo’ (1955). Para entonces, Disney había creado una escuela de formación
de artistas de donde saldrían los animadores más importantes del siglo XX, una
escuela pionera en la utilización de numerosas innovaciones técnicas en el cine
de animación, como el sonido, el color o la cámara multiplano. En el plazo de
unos doce años -entre 1928 y 1940-, los estudios Disney habían logrado
convertir los antes menospreciados dibujos animados en un sofisticado medio de
expresión artística capaz de competir con cualquier género cinematográfico.
La década de los cincuenta es
conocida como la edad de oro de la animación estadounidense en la que Disney
rivalizaba con otros estudios como Warner Bros. o Metro-Goldwing Mayer. De esta
época resultaron los diseños definitivos de los iconos de Disney que ahora iban
acompañados de sus novias Minnie y Daisy
y joyas como ‘Alicia en el país de las maravillas’ (1951), ‘Peter Pan‘ (1953) o ‘La bella
durmiente’ (1959). Pero estos personajes debían competir con creaciones de
otras compañías como Tom & Jerry (1940) o la más que competitiva serie
Looney Tunes (1930-1969), una disputa por la audiencia que continúa hasta el
día de hoy.
'Alicia en el país de las maravillas' (1951) fue otro éxito de Disney aunque fue
criticada el sector lierario por 'americanizar' la historia de Lewis Carroll
Walt Disney murió en el año 1966
dejando un legado imperecedero de ideas y técnicas de animación revolucionarias que el estudio continuó
desarrollando en los años posteriores.
‘101 Dálmatas’ (1961), ‘El mago Merlín’ (1963) y ‘El libro de la selva’ (1967) continuaron la senda de éxitos
mientras la compañía intentaba reinventarse con películas que mezclaban
animación e imagen real como ‘Mary Poppins’ (1964) o ‘La bruja novata’ (1971).
Pero tanto la calidad de las producciones como la calidez y originalidad de los
primeros personajes fue disminuyendo con el paso de los años hasta entrar en
una profunda crisis creativa y financiera que se alargó varias décadas.
Los setenta se consideraron el
principio del declive, aunque ‘Los Aristogatros’ (1970), ‘Robin Hood’ (1973) o
‘Las aventuras de Winnie the Pooh’ (1977) sean hoy recordados como clásicos.
Sin un rumbo fijo y bajo una dirección desconectada de la audiencia, la década
de los ochenta fue la del desconcierto en el gran estudio. ‘Los Rescatadores’
(1977), ‘Basil, el ratón superdetective’ (1986) u ‘Oliver y su pandilla’ (1988)
pueden evocar nostalgia y simpatía en algunas generaciones pero lo cierto es que
casi acaban con la compañía. Los nuevos estrenos evidenciaban la falta de ideas
y la dirección no conectaba con el nuevo público nacido ya al amparo de la
televisión.
De modo que Disney comenzó a producir series de animación en las
que repescaba personajes secundarios como el tío Gilito o las ardillas Chip y
Chop. Este giro de timón resultó un acierto y series como ‘Los Osos Gummi’
(1985), ‘Patoaventuras’ (1987) o
‘Guardianes rescatadores’ (1989) reflotaron los estudios y le reportaron
grandes beneficios ante una crisis que le habría llevado a la quiebra.
Fue ‘La sirenita’ (1989) la que
le mostró el camino para que en la década de los noventa, Disney volviera a ser
la gran fábrica de sueños que había sido, logrando una segunda y renovada edad
de oro con títulos como ‘La Bella y la
Bestia’ (1991), ‘Aladdin’ (1992) y ‘El rey león’ (1994), películas que
devolvían a los estudios Disney su posición hegemónica en el cine de animación.
'La bella y la bestia' (1991) fue aclamada por la crítica internacional y obtuvo dos premios Oscar
Esta nueva etapa continuó
lanzando originales historias como ‘Pocahontas’ (1995), ‘El Jorobado de
Notre-Dame’ (1996), ‘Hércules’ (1997), ‘Mulan’ (1998) y ‘Tarzán’ (1999) sin
olvidar el formato televisivo de las series, que contaban ya con canales
propios.
El nuevo milenio y la revolución
digital llegaron a la animación de la mano de Pixar. El mini estudio de John
Lasseter se dio a conocer con ‘Toy Story’
(1995), el primer largometraje hecho por ordenador. En 2006 se fusiona
oficialmente con Disney y de esta unión saldrían los grandes trabajos como
‘Bichos’ (1998), ‘Monstruos S.A.’ (2001) y sobretodo, ‘Buscando a Nemo’ (2003). Desde entonces las
opiniones de Lasseter son primordiales para la compañía y sus largometrajes han
posicionado a los estudios Disney, de nuevo, en la vanguardia de la animación.
Las siguientes películas
evidencian que la digitalización es el futuro de la compañía y los continuos
avances en el mundo de la animación se evidencian en los nuevos títulos como
‘Los Increíbles’ (2004), ‘Ratatouille’ (2007), ‘Frozen’ (2013) o ‘Vaiana’ (2016), sin dejar totalmente de lado la
producción en dos dimensiones con ‘Lilo & Stich’ (2002), ‘Hermano Oso’
(2003) y ‘Tiana y el sapo’ (2009).
Actualmente, la compañía Disney
es la mayor empresa de animación del mundo y una de las fábricas de sueños más
importantes de la historia de cine, pero como recuerda Walt Disney ‘…todo
empezó con un ratón’.
Pero la animación en Estados
Unidos no era una creación exclusiva de Walt Disney. La popularidad de las
viñetas cómicas de algunos periódicos contribuyeron a que algunos editores se
vieran seducidos por el mundo del cine y algunas compañías cinematográficas
como Universal, Metro-Goldwing-Mayer y sobretodo, Warner Bros. se lanzaran a la
aventura de producir cortometrajes animados. De todas, solamente una consiguió
hacer sombra al, por entonces, incipiente imperio Disney incluso superarlos
durante algunos años arrebatándole más de un Oscar. Esta es la compañía Warner
Bros. Y su serie de cabecera llamada Looney Tunes.
Luis Grañena (Zaragoza, 1968) es un asiduo ilustrador de la prensa nacional e internacional, resulta imposible escribir las palabras precisas para describir sus creaciones, algo que sí consigue él en su obra. Grañena refleja a sus personajes con certeza, encuentra el trazo preciso, sin ambages, nada se crea al azar en sus caricaturas. Son líneas, colores, texturas, tramas, pequeños rasgos que van captando la esencia de los caricaturizados.
El proceso de creación de Luis Grañena es rápido: los personajes se simplifican en cada trazo sin perder por ello él más mínimo detalle. Como un escultor, cincela, convierte las líneas en gestos que evocan y construyen los rostros conocidos. Desde Goya a Luis Buñuel, de Putin a Messi, de Montserrat Caballé o de Steve Jobs, son solo algunos ejemplos de estas obras maestras de la caricatura contemporánea.
Sus composiciones cobran vida sobre el papel y se superponen al texto impreso. Las párrafos se diluyen y quedan en un segundo plano mientras Grañena escribe con sus ilustraciones páginas de la historia del arte.
Luis Grañena se inició en la ilustración de forma autodidacta hasta llegar a la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza y, años más tarde, a la Universidad de Zaragoza, donde se licenció en Historia del Arte. Sus primeros trabajos en prensa fueron en la revista El Pollo Urbano, incorporándose después a la redacción de Heraldo de Aragón. Allí trabajó más de una década en el departamento de diseño, comenzando junto al archiconocido Calpurnio Pisón.
Tras obtener numerosos premios de la Society of News Desing (SND) al conjunto de su obra en prensa, emprende a comienzos de 2009 un nuevo rumbo en su trabajo y fija su residencia en el Matarraña, en la localidad turolense de Valderrobres. Desde allí, realiza caricaturas e ilustraciones para diarios de todo el mundo.
Entre las publicaciones con las que colabora habitualmente se encuentran: Financial Times, New Yorker, Vanity Fair (EE. UU.), The Independent (Reino Unido), La Tercera (Chile), Sabado y Expresso (Portugal), Libération (Francia), Berliner Morgenpost (Alemania), Tiempo, Heraldo de Aragón y La Vanguardia, en España; así como varias revistas europeas.
Entorno Visual de Aprendijaze dedicado al estudio, difusión e investigación de la Historia del Arte. Una visión actual, global y multidisciplinar del arte de todas las épocas y en los cinco continentes.